Queratocono: la importancia de la detección temprana

El queratocono es una enfermedad que provoca que la córnea se adelgace y desarrolle una protuberancia en forma de cono. De hecho, la palabra queratocono literalmente significa “córnea en forma de cono”. Esta enfermedad dificulta algunas de las actividades diarias más rutinarias como conducir un automóvil, escribir en la computadora, ver televisión o incluso contestar un mensaje en el celular, pues regularmente esta deformación desemboca en un astigmatismo irregular que suele ser difícil de corregir con lentes tradicionales.

Más del 45% de las personas que han tenido que someterse a un trasplante de córnea por queratocono, comenzaron a mostrar los primeros síntomas de esta enfermedad entre los 20 y los 29 años1 (Ruiz-Morales et al, 2010), y los principales síntomas que presentaron son: visión borrosa (84%), comezón (prurito:60%) e intolerancia a la luz (fotofobia: 12%)1.

Al ser la córnea un tejido sumamente blando (similar a la piel), durante la niñez y la juventud el riesgo de progresión y empeoramiento de esta enfermedad es mucho más alto que en los adultos, ya que la rigidez de la córnea va incrementando conforme avanza la edad y eso a su vez dificulta el avance de la enfermedad.

Por ello, es fundamental inculcar en niños y jóvenes el sano hábito de practicarse un examen integral de la visión que incluya no sólo la evaluación tradicional de la agudeza visual (retinoscopia), sino una topografía corneal (procedimiento no invasivo que permite trazar un “mapa” de la superficie de la córnea y detectar posibles irregularidades).

El diagnóstico temprano del queratocono, permitirá reducir la velocidad de progresión de la enfermedad y evitar que la patología avance al grado de requerir un trasplante de córnea

Elaborado por:

Dra. Araceli Vilchis

Optometrista especialista en adaptación de lentes de contacto

Optivisa, Centro de Especialidades Visuales

 

*Referencias:

1 Ruiz-Morales, M., Verdiguel-Sotelo, K, Hernandez-Lopez, A. (2010), Frecuencia del Queratocono y Trasplante Corneal, Rev.Med. Inst. Mex. Seguro Soc., 48(3). Recuperado de http://www.medigraphic.com/pdfs/imss/im-2010/im103l.pdf

 

 

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